Ende

Er steht auf ohne zurückzuschauen. Seine Blicke sollen nicht auf den geringsten Widerstand treffen. Er streift mit einer unverfänglichen Handbewegung lose die Wärme der Nacht ab. Eine Salve aus ungestellten Fragen prallt an ihm ab. In ihm rumort nichts. Sein Auto wartet auf ihn. Er steigt ein und lässt sich auf den Sitz fallen. Er…

Angst

Es pocht ein kalter Wattebausch um ungeschminkte Lippen fahrig und ungelenk brutal Kerben und Löcher starren vor Dreck Du schaust zu genau Ich drehe mich hastig mit deinem Blick Schwindel und aus meinen Zellen tropft Talg auf deine nackten Füße Geh weiter. Du kennst mich nicht. Du wartest und drückst sanft auf meinen angstgedunsenen Hals…

Krieg

Zwei im Wind flatternde blonde Zöpfe. Ein helles Lachen. Sanfte Füße, die sich leise abrollen und ein peitschendes Gras, das alles verschlingt. Das Mädchen fällt zuerst hin, steht nicht wieder auf, lässt sich von den Halmen beschnuppern, verwächst leise mit dem Boden, sinkt hinab, wird träge und stumm. Die Frau erträgt das Knattern der Sonne…

I. Akt, zweite Szene

Ich liege in deinem Bett, mir ist schwindelig und ich versuche tief zu atmen, während eine angenehme Schwere nach mir greift. Ich drehe mich auf den Bauch und grabe das Gesicht in die Kissen. Dabei konzentriere ich mich auf das Heben und Senken meiner Brust. Ich spüre deinen Blick, der auf meinem Rücken knistert und…

Aburrido

Los dos estaban cansados, pero no podían dormir. Ella clavó sus ojos en la luz de la lámpara de la calle. A ella siempre la había gustado su color naranja porque lo conocía de las avenidas de las grandes urbes donde antes había vivido. Se acordaba como había visto por primera vez a Buenos Aires…

DeGeneración

El mundo se había vuelto en una zona estéril e inhabitable. El sol mandaba sus disparos de calor sin piedad así que el agua de los mares empezaba a hervir y derramaba un vapor negruzco y pestífero que subía al cielo y oscurecía al planeta entero como si siempre fuera de noche. Entre las olas…

La obsesión

Se secó las lágrimas con un pañuelo, se sonó la nariz y tomó un sorbo del café con leche. Había dejado de mirar a todos lados, ahora solo miraba a la taza que agarraba fuertemente en la mano como si tuviera miedo de soltarla por descuido. Júlia la observaba con cariño. Su cara reflejaba su…

La voz

No me gusta tu voz. Antes me hipnotizaba la guitarra que hablaba por ti y mecía los pelitos de mi nuca. Me acuerdo como dormía la siesta en tu cuartito estudiantil en el techo de este rascacielo de mala muerte. Me despertaba desnuda en tu colchón medio sucio y pasaba mitad de la tarde escuchándote…

El gesto

No sabía si yo le gustaba a él. No buscaba tocarme ocasionalmente, ni me miraba mucho, ni parecía nervioso cuando nos encontrábamos en mi casa a tomar vino y se quedaba a pasar la noche. Su rechazo era vago, impreciso y tal vez solo imaginado. Hablaba mucho, eso sí. De Niklas Luhmann, Max Weber, Jürgen…

Santa Cruz de la Sierra

Clavó sus uñas en la palma de su mano. Esto todo iba demasiado lento. El micro frenó en el semáforo y ella observó a las vendedoras de zonzo, arrepa y mocochinchi, los niños que jugaban con sus globos de Mickey Mouse y los pitufos, como caídos de otro siglo, la fuente en medio de la…